Eu Es

Acepto el caos, pero no estoy seguro de que el caos me acepte a mí. Bob Dylan.

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Dar forma al caos y al azar

Categorías: Arte, KMK,

‘ … El arte me sirvió para aguantar mi soledad llena de escarnios. Mi pintura surgió de una situación de exasperación interior y exterior. Recuerdo que desde pequeño sentí esa necesidad y me propuse que al menos dos cosas no me iban a quitar y que lucharía por ellas: escribir y pintar.’

Y a ello dedicó toda su vida Amable Arias, a crear sin parar, porque él era creador en el sentido más poliédrico de la palabra. Creaba a la par que experimentaba, se nutría de todo lo que le rodeaba, y pasándolo por el  filtro de su subconsciente,  lo devolvía a ese otro mundo, el de los comunes mortales, regalándonos su particular visión.

Con sus obras, Amable nos abre las puertas de su mundo interior, nos invita a adentramos en ese caos envolvente, poblado por extraños seres que suscitan ternura a la par que curiosidad, comparte con nosotros desgarradoras experiencias a través de un lenguaje satírico, que él dominaba tan bien y que convirtió en un elemento característico de su personalidad. Se vacía para llenarnos de realidad.

Recorrer la exposición es descubrir un diario de artista, en el que pueden apreciarse los acontecimientos importantes que marcaron, en mayor o menor medida, su vida, y que quedan recogidos en una amplia variedad de técnicas: collages, oros, papeles chinos, tintas, tintas oxidadas, pasteles, acuarelas, y dibujos, de los que cabe destacar los tupamaros, esas obras en soportes poco convencionales, como los márgenes de sus más de 450 libros, pobladas de esos pequeños seres, que suscitan una gran curiosidad entre los visitantes.

Una de las facetas más desconocidas de Amable Arias y que en esta exposición se muestra, es la de poeta; escritas la mayoría al amparo de la noche, sus obras son de una violencia y visceralidad que no encontramos en el resto de sus obras y que las hacen únicas.

Grabadas en casetes se pueden escuchar dos obras: Espacios sonoros y Poemas fonéticos; a través de ellas la voz de Amable Arias vuelve a vibrar acompañado en esos juegos poéticos de Maru Rizo, su incondicional compañera.


Laura Míguez y Arrate Rodríguez

Hondotik ondora: jornadas sobre patrimonio marítimo en Pasaia

Categorías: Conferencias, Pasaia,

La ponencia celebrada el 14 de marzo en el Udal Aretoa de Pasai San Pedro y el 15 de abril en el Koldo Mitxelena Kulturunea de San Sebastián, dentro de las jornadas "Hondotik ondora" sobre patrimonio marítino, versó sobre las pesquerías vascas en Canadá durante el siglo XVI. En ella, Michael Barkham Huxley, doctor en Geografía por la Universidad de Cambrigde y asesor científico-histórico del Gobierno de Canadá, trazó las principales líneas de la actividad pesquera que llevaron a cabo los vascos en Canadá y Terranova, especialmente durante la segunda mitad del siglo XVI.

Se trata de un tema que ha despertado numerosos estudios e investigaciones, muchas veces bajo el halo de la espectacularidad o "épica" de la caza de la ballena. El doctor Barkham, sin embargo, nos advirtió de que no estamos ante una actividad espontánea e idílica.

Nos recordó que las pesquerías vascas se fueron desarrollando durante la Edad Media y en diferentes ámbitos: la de bajura, la cantábrica y la de altura o la desarrollada en Irlanda-Sur de Inglaterra. De igual forma, no dejó pasar la oportunidad para recordar que la llegada inicial a las latitudes canadienses vino dada por el intento de Giovanni Cabotto de buscar una ruta hacia las Indias (1497), y que durante los años posteriores fueron los portugueses, normandos y bretones los que llevaron a cabo una serie de campañas, destinadas no a la caza de la ballena, sino a la pesca del bacalao.

Aunque los primeros viajes vascos ya los tenemos constatados en 1515, la verdadera expansión y organización de la explotación de la costa canadiense no ocurrirá hasta la segunda mitad del siglo XVI, cuando el contexto bélico de las coronas castellana y francesa remita. Será entonces, y a lo largo de un período de unos 25-30 años, cuando dé comienzo la verdadera aventura.

Esta empresa no estará exenta de peligros: las inclemencias  meteorológicas del viaje o de la propia estancia, el peligro de la caza de la ballena o los ataques piráticos o corsarios sufridos a la vuelta serán algunos de ellos. Numerosas personas perdieron la vida en los viajes o murieron en Terranova y Canadá, como constatan el casi centenar y medio de esqueletos que se han encontrado o los testamentos que hicieron redactar marineros de localidades como Orio, que fallecieron allí, a miles de kilómetros de sus casas. Unas escrituras que, por otro lado, forman el primer acervo documental canadiense. Por lo tanto, no resulta extraño que junto a la constancia documental de diversos naufragios, las excavaciones arqueológicas submarinas hayan hallado los vestigios de barcos hundidos: tan sólo en Red Bay, son 5 los pecios encontrados.

La labor de recuperación de este apasionante episodio se inició a comienzos de los 70, de la mano de Selma Huxley. Una investigadora que, paradójicamente, no recibió ayuda para llevar a cabo su trabajo: su solicitud de beca hecha a organismos canadienses fue rechazada alegando que era un tema que se había investigado en profundidad. Este impedimento no pudo con la voluntad de una historiadora que, durante décadas, se ha dedicado a rescatar miles de datos sobre la actividad de los vascos en aquellas frías latitudes. De esta forma, durante los últimos años sus estudios ha merecido el reconocimiento de diversas instituciones de Canadá y de algunas instituciones de Bizkaia.

En fin, la ponencia del doctor Barkham, acompañada de diverso material audiovisual, sirvió para contextualizarnos y ponernos en contacto con un aspecto muy interesante de nuestro pasado, vinculado al mar y que ha dejado pistas materiales al otro lado del Atlántico.  


Iago Irixoa

El lavadero desaparecido de Elizmendi

Categorías: Archivos, Asteasu,


El año 1910 se construyó el nuevo lavadero del barrio  de Elizmendi. Sus características arquitectónicas eran muy simples: planta rectangular de reducidas dimensiones,  pequeño tejado a cuatro aguas, 9 ventanas estrechas para su iluminación y una sola puerta como entrada, en el centro del edificio una única bañera rectangular con una plancha de piedra para frotar la ropa en cada una de las esquinas. También la decoración exterior es simple y sencilla: pequeña rejería en la parte más alta del tejado, tejavana muy corta sobre la puerta (realizada más con un objetivo decorativo que con el fin de guarecer), la parte inferior del edificio rodeado con un zócalo de yeso y en la parte superior de las ventanas (uniendo estas en todo el entorno) 3 molduras paralelas también de yeso, cuadradas y finas. Suficiente para los vecinos. En fin, era para trabajar.

Pero, cabe destacar que el proyecto de este lavadero lo redactó el famoso arquitecto Guillermo Eizaguirre (1878-1932). Procedía de Tolosa y realizó numerosos trabajos actualmente apreciados sobre todo en Gipuzkoa (las escuelas de Zizurkil, el mercado de Beasain, las escuelas-ayuntamiento de Errezil…) desarrollando significativas características de cada una de sus etapas. El lavadero de Asteasu se enmarca dentro de la parte final de su segunda etapa. En esta etapa destaca la influencia del estilo de la secesión de Viena, caracterizada por rechazar la exagerada decoración anterior, y por la construcción de edificios cada vez más simples, con escasos relieves (dejando de lado flores, hojas, cabezas y demás que anteriormente realizaba) siempre geométricos y finos…

En este marco redactó la obra que hemos descrito más arriba, destacada por sus características arquitectónicas y por el renombre del arquitecto en si. Pero también debemos indicar que el interés del arquitecto iba más allá del meramente arquitectónico. Tal y como se puede observar en el pliego de condiciones su preocupación se centraba también en la calidad y plazos de ejecución. La materia prima con la que se construiría el lavadero debía ser de la mejor calidad y si no se lo parecían podía rechazarlos él mismo. También detallaba como debían aplicarse las garantías y liquidaciones de las diferentes fases (Adjudicación, construcción,…). Pero, lo que a nosotros realmente nos parece que debe destacarse en este pliego es el último punto, en el que se señala que el constructor tenía la obligación de cumplir con la ley de accidentes laborales. Texto que, aún hoy 100 años después, da mucho que hablar.

Por ultimo, debemos añadir que este edificio no existe en la actualidad, aunque seguro que más de un vecino aún recuerda su ubicación y aspecto.


Amagoia Piá

Una pionera en Asteasu

Categorías: Archivos, Asteasu,

Llegando el día de la mujer nos hemos encontrado con estos textos que no podemos dejar en el olvido. Nos hallamos ante el nombramiento del nuevo cargo de administrador de arbitrios municipales. Este cargo lo venía ocupando siempre, siempre, siempre, un hombre (o varios, dependiendo del tamaño de la ciudad). Pero a principios del año 1937, Alejando Uzkudun hace saber que deja su cargo de administrador de arbitrios municipales y telefonista en cuanto el Ayuntamiento encuentre el sustituto adecuado para ese puesto. Escasos 15 días después Concepción Esnaola decide optar a esta vacante, pero su candidatura queda pendiente ya que se trata de una mujer y el pleno "acordó dejar sobre la mesa para su estudio por encontrar alguna dificultad en que no sea hombre quien haya de desempeñar dicho cargo". Pero ocurre que pasan los meses y no se presenta ningún otro interesado (hombre) para cubrir la plaza, por lo que al fin, en abril del mismo año, se decide nombrar a Concepción administradora de arbitrios municipales.

Estamos seguros de que en Asteasu ésta habrá sido la primera mujer en ocupar tan importante cargo, no en vano era la encargada de controlar todo el género (vino, verduras, carne, telas,...) que entraba, de pesarlo y de cobrar el impuesto correspondiente. También estamos seguros de su valentía y así se la reconocemos en su lucha por hacerse sitio en un mundo sólo de hombres. Poco más sabemos sobre Concepción, tan solo que fue presentando ante el pleno los informes de su trabajo puntual y eficazmente.


Amagoia Piá


Convenio laboral en La Salvadora

Categorías: Archivos, Villabona,

Hace 100 años se firmó este convenio laboral en la fábrica de papel La Salvadora. Tan simple como curioso.  El trabajador trabajará los domingos que le correspondan y el patrón les dará un día entero de fiesta (de 24 horas) cualquier otro día de la semana. Parece lógico. ¿Hacía falta un pacto para esto? ¿Hacía falta firmar este convenio mediante acta frente al alcalde?

Pues si, en aquella época estaban muy presentes y activos los movimientos y grupos que defendían los derechos de los trabajadores. Estos a diario luchaban por mejorar las duras condiciones laborales y por garantizar la seguridad. Estos mismos consiguieron, en 1903 que el Congreso Español de los Diputados aprobara la llamada Ley del Descanso Dominical, gracias a la cual todos los trabajadores tenían derecho a no trabajar el domingo (bares, comercio, minería, máquinas movidas mediante vapor,…). Pero, también se aceptaban excepciones, como tiendas, periódicos, barberos, máquinas movidas mediante la fuerza hidráulica…

He aquí el problema de nuestra fábrica de papel: para que su maquinaria funcionara necesitaba tanto del vapor como de la fuerza hidráulica y esto creaba polémica.  En 1913, para tratar de poner fin a esta polémica fueros los propios patronos los que presentaron un escrito pidiendo que se firmara un convenio con los empleados en presencia del Ayuntamiento. ¿Miedo a la sanción por no cumplir la ley? ¿Miedo a los movimientos de trabajadores? ¿Ambas? Por todos conocidas son las historias que nuestros mayores nos cuentan en referencia a las grandes discusiones y peleas para mejorar las condiciones laborales de las fábricas.

Los gerentes Gregorio Urdapilleta y F.N. Lasarte por un lado y Ezequiel Ezquioga como representante reconocido de los trabajadores de máquinas y calderas por otro, con el alcalde Pedro Mutio presente (y siempre previa convocatoria oficial), se reunieron y firmaron un convenio: se trabajará en las máquinas de vapor también los domingo, a cambio de tener derecho a lo largo de la semana a un día entero de 24 horas de fiesta.

Este acuerdo se recogía, como hemos dicho, en un acta que después el alcalde debía aceptar mediante la firma de una providencia indicando que este pacto se había firmado voluntariamente por ambas partes y respetando todas las normas y leyes que pudieran verse “afectadas”.  El expediente completo se remitía al Gobierno Provincial para su definitiva aprobación.

Amagoia Piá

La danza de los gitanos

Categorías: Archivos, Errenteria,

No es cuestión menor el encontrar un texto como el que vamos a comentar en un acta de Errenteria de 1611.  Lo tenemos que situar en el momento de la programación de los festejos del día de la Magdalena, cuando se deciden hacer dos bailes, siendo uno de ellos “de gitanos”. La villa tenía por costumbre hacer danzar a los mozos para solemnizar la fiesta de la patrona, y así, encontramos referencias de dicha práctica en 1599, 1603 o 1611, fecha que nos ocupa este breve apunte.

Veamos pues, el mencionado fragmento en toda su literalidad:

 "...y para que la dicha deboçión baya en aumento, acordaron que su día, dende la víspera, se hagan dos danças: la una de libreas, conforme con sus mudanças e ystrumentos y dichos en alabança de la Santa, y la otra el propio día de gitanos".

Como no queda muy claro que se refiera a la danza, y se puede interpretar de forma errónea (entendiendo como “dia de gitanos”), hemos vuelto a redactar el final, corrigiendo así la confusa anotación del escribano y añadiendo unas comas donde proceden:

"... y la otra, el propio día, de gitanos".

Este “baile de gitanos”, probablemente lo representaran los aludidos mozos, a través de una mascarada simulando el estilo de los Kaskarots de Ziburu, o quizá fueran los propios gitanos los danzarines, quienes desde su llegada a la Península en el siglo XV empezaron a participar en las fiestas del Corpus con sus bailes. Sin irnos muy lejos, está registrado en el Libro de Cuentas de varios pueblos de Bizkaia de 1559, de 1566 y de 1570 el pago en maravedíes a unos egitanos que delante del Santísimo hicieron ciertas danzas e vueltas e regocijos.

Sea como fuere, es siempre una satisfacción, para los que investigamos la Historia del Pueblo Gitano, encontrarse textos que lo aludan en la Edad Moderna y que no sean de carácter legislativo ni procesal.

Sin embargo, si de verdad se permitía a los gitanos bailar en estas celebraciones señaladas, mientras que las Juntas desde el siglo XVI habían prohibido la entrada de los mismos en Gipuzkoa, se estaría cumpliendo la letra de esa canción popular que dice:

“Cuando llegan los días señalaitos,
hay muchos gachositos que son gitanos,
visten gitanos, cantan casi gitano,
y juran que su abuelo fue gitano.

Cuando pasan los días señalaítos,
Los mismos gachositos cazan gitano, muerden gitano...”.


David Martín Sánchez






Krisia gaur?

Categorías: Archivos, Getaria,

Artxiboak erakunde baten gogoa gordetzen du. Erakunde horrek egin duena biltzen da artxiboan. Eta eginbeharrak zehazteko zein eskubideak aldarrikatzeko ezinbestekoa da. Erakundea “udala” denean, herri baten bizitza artxiboan geratzen da jasota, hala edo nola.

Horrek, egoera gorrietan gure arbasoek nola jokatu zuten erakusten du; gure izaera, gure nortasuna, gure kezkak, gure erabakiak… gu izan baino lehen hor daude. Beste batzuetan, baina, gogoak ez gaitu horren urrun eramaten. Izan ere, 20 urte zer da? Asko ala gutxi? Orain dela 20 urteko jendartea gu al gara?

“Euskal Herriko egoera ekonomikoa oso egoera larrian aurkitzen da. Azken hamarkadetan zenbait industri arloek izan duten gorakada, krisi sakon batean bilakatu da gaur egun, gehienetan. Lan postuen galtzea, batez ere industrian, azken urte hauetako eguneroko ogia izan da. Honela, zenbait industrial berrikuntza prozesu eman ziren euskal industrigintzako arlo tradizionaletan, industri alternatiba berririk sortu gabe…”

Krisia. 2013ko urtarrilerako testu bikaina, ezta? Bada, 1991n erregistratu zen Getariko artxiboan. Europa, adierazle ekonomikoak, doitze prozesuak, ERE direlakoak… gauza berria al dira?

“…bereziki 1.979 eta 1985 urteetan, honek 200.000 lan postuen galera ekarri zuelarik. 1.989 urte arte itxurazko “berrezkurapen ekonomiko”aren ondoren, azken bi urte hauek erakutsi dute bukatuak ziruditen berrestrukturaketa eta egokitzeak ez zirela, geroz eta bizkorrago areagotzen ari denaren lehen etapa baizik. Enpresa ezberdinetako iste eta espedienteak igotzen doaz aurreagoko krisietako mugak gaindituaz eta Baskongadetan bakarrik, lehen sei hilabetetan 12.000 lanpostu deuseztatu dira industrial arloan. Adierazgarri ekonomikoak, adituen adierazpenak, komunitateko Administrazio desberdinetan, estatu eta autonomikoetatik, baita agente sozial ezberdinen (bereziki sindikatuak), guztien esanetan, udazken honetarako perspektibak, eta batez ere Europako Akta Bakarra indarrean jartzeari begira batez ere, askoz ere larriagoak dira oraindik.”

Mozioa erregistratu zuen alderdi politikoa ez da esistitzen jada. “Europako Akta Bakarra”ren efektua, nonbait bai. Labe garaiak, arrantza ontziak eta ia mitologikoak diruditen beste ekoizpen uneak aipatzen dira  ere. 20 urte aski al dira Historia bihurtzeko?


David Zapirain


Fiona Tan, Point of departure

Categorías: Exposiciones, KMK,

Quién es Tan? Es  chica? De dónde es?

Son preguntas frecuentes que realizan algunos de los  visitantes de esta exposición, y sin ellos saberlo, se formulan  preguntas que la propia artista se lleva realizando durante años….cuestiones sobre la identidad, sobre su propia identidad.

En May Your Life In Interesting Times (1997) Tan comparte con los visitantes, momentos íntimos con su familia, momentos de su infancia, capturados en vídeos domésticos a los que ella recurre con la intención de encontrar respuestas, sobre su propia identidad. Realizando entrevistas a los miembros de su extensa familia, que se hallan diseminados por diferentes puntos del planeta, afirma que no se siente ni oriental ni occidental, sino las dos cosas a la vez y al  mismo tiempo.

¿Qué es lo que nos da la identidad?  ¿Tal vez la familia, o la tradición en la que crecemos, o puede ser  el entorno en el que vivimos el que nos aporta esa identidad?

Fiona Tan echa mano de archivos y documentos que encuentra en filmotecas, y los combina con sus propias grabaciones, creando una vídeo-instalación  que atravesamos como parte de ese viaje que nos propone. Quién observa? Quién es el observado?

Se la ha descrito como una artista de imágenes que refresca la mirada; en la instalación monocanal Seven (2011), de siete horas de duración, apreciamos  la importancia que Fiona Tan otorga al hecho de observar, cuidando cada pequeño detalle. Juega con la actitud de cada una de las siete personas grabadas, en lo que ella denomina “momentos fotográficos”  parece que posan ante una cámara fotográfica, para ser retratados en una instantánea, idea que se ve reforzada por la propia textura de la imagen.

Las fotografías  del West Pier, junto con el vídeo a Lapse of Memory (2007)  son una evocación del  pasado colonial del Imperio Británico, una exploración de la memoria, del tiempo y la historia; constantes en la obra de Tan, que  nos evoca ese orientalismo desde una perspectiva filosófica.

Este “diario de viaje”, como Fiona Tan denomina esta muestra, es un recorrido por los últimos 14 años de su carrera artística, donde la exploración de la memoria, el tiempo, la historia y su representación son una constante. La búsqueda del origen se torna en un viaje infinito del pasado al presente que se repite sin cesar.


Laura Míguez y Amaia Pérez

Urkatzeak XVII. mende hasierako Villabonan

Categorías: Archivos, Villabona,

Artxiboko dokumentaziorik zaharrenak herriari buruzko hainbat eta hainbat berri bitxiren eta arlo ezberdinen inguruko berriak aditzera ematen dizkigu. Izan ere, udal kontuek, udalbatzak zituen gastu ugari islatzeaz gain, hauen zergatia adierazten du.

1622ko abenduaren 12ko dokumentuan adibidez, auzien eta epaien inguruan berri bitxi zein latza eskaintzen digute: urkatze bat, hain zuzen ere.

Iturriak islatutakoaren arabera, urkatua Alontso Perez Liedenakoa izeneko pertsona izan zen. Eta delitua: Bizente Egizarkoa hiltzea.

Liburuak ez du gaia edo auziaren inguruan datu gehiagorik eskaintzen. Hau da, ez dakigu hilketa noiz, zein egoeratan eta zein arrazoigatik gertatu zen. Eta bi aldeak nongoak ziren ere. Alontsoren abizena irakurrita, nafarra zela pentsa dezakegu. Bizente, aldiz, Villabonako udalbatzak hainbat gasturi aurre egin behar izan zienez, bertakoa edo Amasakoa.

Datuek prozesuarekin, kartzelaratzearekin eta epaiarekin zerikusia dute. Hala, badakigu borreroa edo urkatzailea Gasteiztik ekarri zutela. Urkamendiaren inguruan, berriz, hainbat datu ageri zaizkigu: egin zela (beraz, ez zegoen horretarako azpiegitura edo tresnarik), ekitaldian urkatuak arropa jakin bat erabili zuela (nolakoa zen adierazten ez bada ere). Honen ildotik, kondenatuari jarri zitzaizkion kateak eta kartzelan eman zitzaion janariaren gastuen arrastoa dugu.

Gaia Villabonan jorratzeaz gain, Donostian eta Tolosan ere landu zen. Jakina denez, bi hiribildu hauetan (Azpeitin eta Azkoitin ere bai) korrejidoreak bere epaitegiak zituen eta bertan aritzen zen justizia lanetan. Horregatik, gune horien aipamenak ofizial horrek auzia epaitu zuela aditzera ematen digula uste dugu. Ondorioz, baliteke urkatze zigorrarekin amaitu zen espediente hau, gaur egun Tolosan dagoen Gipuzkoako Artxibo Orokorrean gordetzea.


Iago Irixoa


Naufragios en la costa vasca

Categorías: Exposiciones, Untzi Museoa,

Muchos marineros dicen que no temen al mar, sino que lo respetan. Sin embargo creo que el auténtico miedo se queda en la orilla, con sus familias. Aunque no pueden pronunciarlo en voz alta e intentan borrarlo de sus cabezas, siempre está ahí. Este tormento se comprende y queda justificado en la exposición “Naufragios en la costa vasca” del Untzi Museoa. Pero los naufragios no solo conllevan muerte, pérdida u olvido. Entre las paredes de la sala también se perciben la esperanza, la generosidad y la valentía.

La acuarela de Laureano Gordon recoge muchos de estos sentimientos. Para empezar, nos situamos ante una paradoja: el retrato colorido y alegre de una escena trágica. En 1850, la corbeta Mariana y el bergantín Felisa naufragaron en la bahía de la Concha y muchos de sus tripulantes murieron. Los vecinos donostiarras se agolpaban en la playa para ver lo que ocurría, pero más allá de la curiosidad, ¿cómo no iban a sentirse atraídos? Para muchas de estas personas su medio de vida era el mar. Sus familiares, sus vecinos, o ellos mismos se enfrentaban cada día a este gigante incontrolable. Por eso, en la orilla se organizan algunas personas para tratar de salvar vidas.

Esta vulnerabilidad parece aún mayor cuando ocurren catástrofes multitudinarias como la galerna de 1912 que asoló la localidad de Bermeo. Entonces aparecen la impotencia y la desolación. La foto de multitud de personas en el puerto de Donosti esperando a los tripulantes del San José transmite perfectamente la agonía que viven las familias, que muchas veces viene seguida de una alegría inmensa al abrazar a los marineros que vuelven, y otras de un dolor profundo al comprobar que otros no regresan. Muchas mujeres jóvenes, ahora viudas, se quedan sin sustento, y muchos niños, ahora huérfanos, no tienen un medio de vida que les saque adelante. La resignación se lee en la cara de una vecina de Mutriku que junto a sus hijos posa en una foto tras la pérdida de su marido en la mar. Ellos son la parte olvidada en los naufragios.

El mar está repleto de misterios inexplicables que hoy en día nos siguen sobrecogiendo. En este sentido, 1912 fue un año clave, maldito. Este año tuvo lugar la desaparición del Titanic, pero más cerca, en la costa vasca, además de la gran galerna de Bermeo, se produjo el hundimiento del petrolero San Ignacio de Loyola. Este inmenso velero salió del puerto de Pasaia en dirección a los Estados Unidos, y en algún lugar del Atlántico desapareció con sus trece tripulantes sin dejar rastro. Muchos visitantes rodean la maqueta de este barco expuesta en la sala con gesto incrédulo y  sorprendido, tal vez pensando que somos demasiado pequeños ante la inmensidad del mar.

Los marineros que experimentan una galerna deben sentirse como seres diminutos que navegan en barcos de papel. La calma y la experiencia son buenos aliados, pero la suerte no siempre está de nuestro lado. El mar separa a muchas personas pero también las une. En tierra, pueblos enteros se reúnen para despedir a las víctimas, y en el Cantábrico son muchos los que se lanzan a salvar otras vidas sin pensarlo. Puede que nos resulte obvio que en esos momentos cruciales se actúe casi por inercia, pero en muchos de estos casos los que acudían al rescate de otros ni siquiera sabían nadar. Son verdaderos héroes.

Al terminar la visita, un señor con gesto amable y voz suave confiesa que realmente le ha emocionado la exposición. En realidad es imposible no hacerlo, porque detrás de cada foto y de cada imagen hay historias, pero sobre todo hay personas. Muchas han perdido la vida, pero otras han sobrevivido a una lucha desesperada contra el mar, y otras se han visto obligadas a superar la pérdida de los que más querían. Un naufragio tiene muchas caras, amargas y dulces. Quizás por eso encuentro tanto sentido en la escena colorida de un dramático naufragio que representó Laureano Gordon.


Belén de la Calle